Huellas de colores, un proyecto para ayudar a niños hospitalizados.

Durante los meses de enero y febrero, el Hospital 12 de Octubre de Madrid –junto a la Universidad Rey Juan Carlos y la Asociación PsicoAnimal– han llevado a cabo un proyecto pionero en España llamado “Huellas de colores”, en el que Zenit, un golden retriever de siete años de vida, que ha conseguido con sus visitas que la ansiedad y el dolor de los niños haya bajado una media de tres puntos en su escala. Además, se ha podido comprobar que la utilización de esta terapia también es muy beneficiosa para los familiares de los niños e, incluso, para los profesionales sanitarios ya que el perro conseguía relajar el ambiente.

En total se realizaron 23 visitas a quince niños mayores de tres años ingresados, la mayoría, por enfermedades oncológicas.

Pero, además de Zenit, han participado en este proyecto una perra mestiza de Draghtar de ocho años llamada Senna Koma, una mestiza de labrador. Los tres caninos habían sido víctimas de maltratos antes de que la Asociación PsicoAnimal los rescatara y los rehabilitara para llevar a cabo esta bonita misión.

Los resultados conseguidos después de dos meses de terapia han sido muy positivos, ya que han conseguido mitigar el dolor y rebajar los niveles de ansiedad de los niños hospitalizados. El objetivo del proyecto Huellas de colores es conseguir que la UCI no sea un entorno cerrado.

El proyecto ahora está buscando financiación que le permita convertir la terapia en estable y extenderla a más centros sanitarios para que más niños puedan beneficiarse de esta terapia animal.

Huellas de colores es un proyecto precioso que se centra al 100% en el paciente, que en este caso son niños que están hospitalizados, alegrándoles el día cuando reciben la visita canina. Además, y gracias a la Asociación PsicoAnimal, el proyecto cumple una doble función ya que los perros han sido rescatados, rehabilitados y entrenados para poder realizar tan bonita función como la de arropar a los niños hospitalizados.

En el futuro sería bueno que el proyecto Huellas de colores reciba más fondos por parte de las instituciones públicas para extender esta bonita terapia a más hospitales públicos para que más y más niños  estén acompañados por el mejor amigo del hombre durante su estancia en el hospital.